Lucena se convierte en el primer ayuntamiento de España en aplicar esta herramienta en servicios sociales comunitarios

El Ayuntamiento de Lucena ha iniciado esta semana una auditoría ética en el Centro Municipal de Servicios Sociales, una iniciativa pionera a nivel nacional que sitúa al municipio a la vanguardia en la mejora de la calidad, la reflexión profesional y la atención centrada en las personas.

La concejala de Servicios Sociales, Irene Aguilera, ha presentado esta mañana el proceso junto a la directora de la Estrategia de Ética de los Servicios Sociales de la Comunidad Autónoma de Andalucía, Inmaculada Asensio, encargada de dirigir esta auditoría ética en Lucena.

La edil ha subrayado que este proyecto no surge de manera aislada, sino que culmina un proceso de formación iniciado hace dos años por el equipo profesional del área. “Nuestro compromiso con la ética no parte de este año; comenzamos hace dos años con una formación porque entendimos que era el momento de parar y reflexionar. En Servicios Sociales nos enfrentamos a dilemas éticos complejos y queríamos abordarlos con mayor profundidad”, ha explicado la concejala de Servicios Sociales, Irene Aguilera.

La auditoría ética es un proceso participativo y anónimo en el que todo el personal del centro está aportando su visión sobre diferentes categorías vinculadas a la práctica profesional, la organización interna y la atención a la ciudadanía. Se trata de un proceso crítico y transformador que permitirá identificar fortalezas, detectar áreas de mejora y reforzar la calidad del servicio.

“Somos el primer ayuntamiento de España que realiza una auditoría ética en servicios sociales comunitarios. Una vez más, Lucena se sitúa a la cabeza en lo verdaderamente importante: poner a la persona en el centro, tanto a quienes acuden a nuestros servicios como a quienes trabajan en ellos”, ha destacado Aguilera.

Por su parte, Inmaculada Asensio ha explicado que esta herramienta, basada en modelos internacionales de ética aplicada al trabajo social, tiene como objetivo revisar políticas, prácticas y procedimientos organizativos para impulsar una auténtica cultura ética dentro del centro.

“La auditoría ética pone el foco tanto en las personas atendidas como en las personas profesionales. Nos interesa garantizar intervenciones respetuosas, seguras y de calidad, pero también cuidar a quienes trabajan cada día con el sufrimiento humano”, ha señalado Asensio.

Entre los aspectos que analiza este proceso se encuentran la coordinación con otros agentes sociales, la protección de la intimidad de las personas usuarias, la calidad de los equipos de trabajo, el desgaste profesional, la formación continua o la supervisión técnico-organizativa como herramienta de cuidado y mejora.

La auditora ha subrayado que trabajar en Servicios Sociales implica una elevada carga emocional. “Cuando se trabaja con el sufrimiento humano existe lo que denominamos trauma vicario o fatiga por compasión, por eso es fundamental cuidar a quienes cuidan”, ha indicado.

El proceso tendrá una duración de varios meses y concluirá con un diagnóstico ético que permitirá diseñar mejoras concretas orientadas a reforzar la cohesión del equipo, la calidad organizativa y la atención a la ciudadanía.

Con esta iniciativa, el Ayuntamiento de Lucena reafirma su compromiso con unos Servicios Sociales modernos, humanos y centrados en la dignidad, la justicia social y el bienestar de toda la comunidad lucentina.